lunes, 9 de enero de 2017

Final alternativo.






Hasta la última página tuve la esperanza de que la muerte de Roland tan solo era la típica farsa que más tarde me alegraría el corazón con su espectacular aparición de entre las olas. Pues no. El mismísimo libro me había dado una lección: no esperes nada nunca, jamás. Bueno eso ya lo sabía pero yo tenía la ilusión de que el amor entre él y Alicia continuase. Me esperaba que ambos tuviesen un hijo juntos y, en fin, enseguida lo cuento.



Aquélla fue la última vez que Alicia vio a Roland. Segundos después, la muchacha emergió en el centro de la bahía y pudo ver que la tormenta se alejaba despacio mar adentro, llevándose consigo todas las esperanzas en el futuro.

Cuando Max vio aflorar el rostro de Alicia sobre la superficie, se lanzó de nuevo al agua y nadó apresuradamente hasta ella. Su hermana apenas podía mantenerse a flote y balbuceaba palabras incomprensibles tosiendo violentamente y escupiendo el agua que había tragado en su ascenso desde el fondo. Max la rodeó por los hombros y la arrastró hasta que pudo hacer pie a un par de metros de la orilla.

....

De repente se formó una niebla entre las olas cegando los ojos llorosos de ambos hermanos. Súbitamente pudieron apreciar un aura muy potente que rodeaba la forma de un cuerpo humano. Alicia sin duda reconoció a quien pertenecía y comenzó a sollozar con más fuerza, oprimiendo con la mano de su hermano. Aquel espectáculo parecía como si un ángel estuviese renaciendo de entre las llamas.

Sin pensarlo dos veces, la muchacha corrió a su búsqueda, pues Roland había sido lanzado al agua repentinamente. Sobrepasando los obstáculos que impedían volver con su amor, Alicia braceaba con fuerza derribando a toda ola que se interpusiese en su camino.

Casi sin respiración logró sacar a Roland a la superficie y devolverle el oxígeno que él le había ofrecido para salvar su vida. Ahora era ella quien se lo entraba y, como si aquello fuese un milagro, los ojos del joven se abrieron. Nadaron como pudieron hasta la arena, donde Víctor y Max esperaban con los ojos llenos de lágrimas e incredulidad.

Antes de que empezaran a formular una infinidad de preguntas, él comenzó contando cómo había sobrevivido.

— Todo ha pasado muy rápido... No sé qué decir ni por dónde empezar. — dijo con una voz temblorosa. Estábamos Caín y yo en el Orpheus dándole la bienvenida a la muerte cuando un el gato de Irina apreció en mi último sueño con vida. Comenzó a hablarme y me dijo que había demostrado por primera vez que el verdadero amor había logrado acabar con la fuerza de El Príncipe de la Niebla. Me contó quién era realmente. Yo había entregado mi vida por la de mi futuro hijo y por la de mi amada, cosa que mi padre no pudo hacer. Según él, con la fuerza del amor rompí el pacto que había con Caín y consiguió salvarme. 

— Sabía que ese gato no era un felino como todos. Me alegro de que sirviese para algo. — respondió Max mientras abrazaba fuerte a su amigo.



— Estoy orgulloso de ti, Roland. Siento no haberte contado toda la verdad pero tenía miedo de perderte. — se avergonzó Víctor Kray.

— No te preocupes abuelo, está todo bien.

Como no podía faltar, Alicia y él se sometieron a un largo beso que contenía agradecimientos, felicidad y un sinfín de sentimientos. Desde entonces, ambos personajes vivieron la historia de amor que Fleischmann y Eva no pudieron tener y criaron felices a su hijo, Jacob.



Y bueno, ese ha sido el final alternativo que he creado. Debo decir que el final del libro me gustó muchísimo pero yo quería escribir el mío propio donde Alicia y Rolando pudiesen ser felices, ¡así ya me quedo tranquila!

No hay comentarios:

Publicar un comentario